Singladuras en el Nervión
Allá por los noventa cuando uno era más bien barbilampiño y estaba en pleno auge hormonal, hicimos una salida escolar a Bilbao en la que visitamos la imprenta de un rotativo. Los únicos recuerdos de aquel día es el nauseabundo olor a tinta que me hizo claudicar frente a una taza de water y un fabuloso viaje a través del estuario del Nervión-Ibaizabal, usease la ría. En aquellos días, el escenario era trágico e industrial: aguas con nivel de oxÍgeno por debajo de admitir vida, orillas grises con embarcaderos abandonados, astilleros, etc. Pero aún así guardo un grato recuerdo.

Recientemente, debido a un encuentro relativista con reina mora, tuve el placer de repetir tal singladura. ¡Y qué bonito, oyes! En los embarcaderos del museo marítimo nos esperaba un “bateau” que no tenía nada que ver con la txalupa de mis años mozos y con la proa apuntando a El Abra, partímos a toda máquina. Las vistas, iguales y diferentes. Al Bilbao industrial y gris de polución le han pasado un plumero con lo que edificios y antiguas fabricas adquieren cierta elegancia; las aguas han pasado de negras a verdes, con bancos de mubles como tiburones; la barcaza del puente colgante, de tablones a nave espacial. Y al final del trayecto, en frente de los jauregis de Neguri, un super puerto con titánicos cascos de (sólo aparente) dudosa flotabilidad.
Conclusión: Como alternativa al Sena está muy bien.
karontte
http://karontte.wordpress.com/2009/09/11/singladuras-en-el-nervion/
Esta entrada fue posteada el Viernes, Septiembre 11th, 2009 at 12:39 pm ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.
















