Viajar – La Villa Romana de la Olmeda en Palencia
Por Felix Maocho 30/11/09
Con frecuencia realizamos viajes a lejanos lugares para ver lugares maravillosos y dejamos de ver sitios de igual n belleza e importancia que están próximos a nuestro hogar. Uno de esos sitios es La Olmeda un asombroso yacimiento arqueológico hispano romano poco conocido de los españoles.
No he viajado en exceso, pero conozco, todos los países del entorno español, Solo en Sicilia he encintrado una villa que se pueda comparar a la de La Olmeda, posiblemente los expertos me indicarían otros yacimientos más valiosos, artística o culturalmente, pero La Olmeda tiene para mí, que no soy experto en arqueología ni especialmente erudito, un valor que no tienen otros yacimientos arqueológicos, es extraordinariamente didáctica.
Visitar La Olmeda es realizar un viaje al siglo IV, no necesitarás utilizar la imaginación para realizar el viaje en el tiempo, te adentraras sin esfuerzo en la vida privada de un gran terrateniente romano, basta con que se deje cautivar de la grandeza de sus estancias, cuyas paredes enmarcan unos colosales y bellísimos mosaicos.
Descubierta tan solo en 1968 por D. Javier Cortes Álvarez de Miranda en terrenos de su propiedad. Fue excavada y mantenida a su costa durante 12 años, donde afortunadamente se velo sobre todo de defender los restos tanto del saqueo como de su destrucción. En 1980 se efectúa la donación a la Diputación de la villa y su terreno Se inician los trabajos de construcción de una cubierta para el yacimiento con pasarela que permita la visita y paralelamente se restaura en Saldaña la Iglesia de San Pedro con el fin de montar un Museo monográfico de la villa con objetos que van apareciendo en las excavaciones. En el 2004 se convoca el concurso para realizar una cubierta definitiva, ganado Paredes-Pedrosa Arquitectos. La villa se cierra al público para la realización de la obra. Hasta el 3 de abril del 2009 que se reabre nuevamente con todos los servicios. Se ha gastado en ello nueve millones de euros,
Gracias a ello hoy gozamos de todos los servicios y comodidades en la visión de la totalidad de la Villa Romana de La Olmeda, un yacimiento arqueológico hispano romano de la mayor importancia, solo superado por yacimientos como los de Mérida o Tarragona, no tanto por su buena conservación, sino por la abundancia y riqueza de monumentos de las antiguas ciudades romanas que han llegado a nosotros. La Olmeda no son los restos de una ciudad, sino tan solo los de una casa señorial, una villa de un gran señor, un terrateniente. Pero si bien solo y hay un monumento, no solo su grado de conservación, sino el hecho de haber llagado su distribución intacta, facilita grandemente la comprensión de su significado.
Esta mansión del S. IV d.C. es una típica casa romana construida alrededor de un patio central rodeado de una galería abierta que da paso a las distintas estancias. Tiene una planta cuadrada flanqueada por dos torres, Las habitaciones principales tienen un suelo de mosaicos, conservados en muy buen estado, siendo el salón principal de 175 m2.
La Villa fue levantada ya en tiempos de la decadencia del Imperio, Roma se había vuelto un lugar incómodo y peligroso, acosado por los bárbaros, y muchos grandes señores iniciaron una diáspora, abandonado la insegura metrópoli para asentarse en sus posesiones, lejos de la Urbe y protegido por la distancia y que duda cabe, de una escolta de siervos y vasallos, que no solo defienden la vida de su señor, sino su medio de sustento y su propia vida.
Yo tuve la dicha de visitar la Olmeda hace ya varios años cuando aun solo había una estructura de mundus y uralitas amparando todo el recinto y le recorrido se hacia por pasillos hechos con el mecanotubo y tablones, Y la he vuelto a realizar hace unos días con el magnifico edificio realizado por sus impecables pasillos elevados que más o menos siguen por los mismos lugares que recorrían los pasillos provisionales.
Quizá como uno en el fondo es un romántico, sin discutir la calidad y funcionalidad de la obra realizada, siento como si se hubiera perdido la frescura del hallazgo, es difícil de entender, pero antes veías una excavación arqueológica donde todo aun era nuevo, aun que fuera falso te parecía que tu con solo tu vista podría descubrir algo que aun los arqueólogos no hubieran descubierto.
Hoy todo es maravilloso, de calidad, pero aunque lo materiales sean magníficos la sensación que tienes es a plastificado, se dijera que más que visitar un yacimiento visitas las ruinas trasladadas a un museo, y es igual, pero al menos para mí, no es lo mismo. Posiblemente si no lo vieron anteriormente la instalación les extasíe y a mí personalmente también me gusta.
Una nave diáfana sujeta por unas nervaduras tan finas, no cabe duda que es un alarde de arquitectura digno de un yacimiento romano de primera magnitud. Pero ya digo, a mí me gustaba más como estaba, aunque probablemente ese sea mi problema, igual me pasa cuando visito una cueva natural por un pasillo perfectamente pavimentado, comprendo que tiene que ser así y que también los inválidos tienen el mismo derecho que yo a visitar el lugar y no lo discuto.
Dos cosas hay que si me molestan un poco y se podrían haber mejorado. Una es que pienso que los pasillos que recorremos los visitantes, deberían ir más altos, para tener mejor perspectiva de las salas. La otra no es defecto de este museo, sino una moda museística que hace estragos y que expertos deberían replantearse, y son las explicaciones audiovisuales que acompañan a los visitantes, quizás una solución fuera tener diversas versiones de audiovisuales en función del público asistente.
Puede que simular mediante una proyección en caras de yeso, que un criado romano nos hace de cicerone, sea adecuado para visitas de escolares, hace tanto tiempo que deje de serlo que se me ha olvidado, si eso entonces me agradaba, pero puedo asegurar, que los adultos, medianamente leídos y escribidos, esa ficción nos pone un poco de los nervios. Por lo demás todo perfecto tanto instalaciones como personal.
En las proximidades del edificio se han excavado diversas necrópolis tardorromanas. El conjunto esta declarado Bien de Interés Cultural el 3 de abril de 1996. En Saldaña, a 6 kilómetros de la Vila Romana, se puede completar la visita en el Museo monográfico en el que hay expuestos objetos de la vida en la villa, monedas, vajilla fina de mesa, herramientas de labradores y artesanos, los arreos de bronce de sus veloces caballos y vasos de color verdoso, ofrendas funerarias colocadas junto al cadáver en las tumbas de las necrópolis
Recomiendo la visita a Saldaña no solo por el museo en si, sino por que es una ciudad muy interesante de visitar por si misma, por ejemplo frente al museo hay una vivienda castellana con un interesantísimo patio. Muy cerca se encuentra también la villa romana de Quintanilla de la Cueza, donde destacan los mosaicos de Las Cuatro Estaciones, Leda y el Cisne y Los Peces.
Existe una magnífica visita virtual en 3D, que recomiendo realizar a los que tengan un poco de paciencia pues las imágenes tardan en bajar pero merece la pena.
Organización de las visitas
De Martes a Domingo horario continuo de 10:30 a 18:30
Lunes Cerrado incluso en festivos.
Cerrado del 22 de Diciembre al 1 de Enero
Reserva.- Para evitarse sorpresas, por afluencia excesiva de público conviene efectuar una reserva. Teléfonos de información y reserva: 979-119-997 / 670-450-143
Venta On-line
Entrada 5€ Hay precios reducidos para escolares, pensionistas, etc. La adquisición de entradas on-line no implica visita guiada.
El museo tiene como acceso para minusválidos en silla de ruedas.
Cómo llegar a La Olmeda
Por la C-615 de Palencia a Riaño, a 62 Km. de Palencia, entre Carrión de los Condes y Saldaña, hay un desvío señalizado en Gañinas.
Félix Maocho
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