Él sólo buscaba un pedazo de paz para hacerse una casa. Pero todo a su alrededor eran batallas constantes para sobrevivir y mirara donde mirara, no encontraba nada parecido a un oasis. Así que finalmente se decantó por hacer las maletas y marcharse lejos. Muy lejos. Allá donde ni la guerra ni la paz hubieran tenido que marcar sus fronteras. Tan lejos que aún hoy sigue de viaje.