Y sí, otra vez París
Si va en onda romántica, quizá sea el momento de dejar la guía turística en el hotel. La idea es visitar el París de los parisinos enamorados (u otros), aquellos que conocen esas calles de trazado medieval donde sí dan ganas de besarse: el Mercado de las Flores donde vale la pena sorprender con un ramo, los lugares más discretos para hacer un picnic, ver el atardecer o salir a cenar. O al menos ésa es nuestra sugerencia.
Mercados y helados
Antes de entrar en materia, una advertencia: el leitmotiv de este recorrido es el placer de caminar. O, en su defecto, andar en bici, algo que el servicio de Vélib hace posible hasta para los turistas esporádicos. Excepto cuando sea momento de navegar el llamado “Paris Canal” en un recorrido de un par de horas que pasa por angostos canales desconocidos de la ciudad. El paseo comienza en el Canal de l’Ourcq, junto a dos antiguos edificios industriales reconvertidos en cines. Luego, sin prisas, baja por el canal de San Martin, rodeado de pequeños restaurantes y almacenes, hasta que llega a la Bastilla y atraviesa el histórico sitio entre arcadas subterráneas y música de trompetas en vivo. Al salir nuevamente a la excitante luz de París, el bucólico barquito sigue su marcha por el Arsenal, la actual marina de París, con yates y otras embarcaciones, para luego ingresar al Sena y navegar por sus apacibles aguas hasta el Museo de Orsay.
Con el paseo navegable dan ganas de seguir conociendo los rincones que la ciudad guarda entre sus canales. Por eso vale la pena seguir bordeando el río Sena, que corre a los pies. Puede parecer un paseo re petido, pero el río que cruza la ciudad esconde muchos secretos parisinos. Muchos de ellos en las islas de la Cité y de Saint Louis.
En la Île de la Cité (la más frecuentada porque ahí se encuentra la catedral de Notre Dame y es el lugar que dio origen a París) vale la pena conocer los mercados. Uno de ellos es el Mercado de las Flores (Place Louis Lépine, metro Cité), el más importante de la capital francesa, que desde 1809 abre sus puertas todos los días de la semana y donde también se consiguen artículos para el jardín. Estos últimos son más difíciles de acarrear, pero una dama siempre agradece un buen ramo.
En la misma plaza, pero sólo los domingos, funciona el Mercado de los Pájaros, en el que se ven aves de todo el mundo. Es una feria multitudinaria (por alguna razón), de modo que lo ideal es visitarla temprano y pasear tranquilamente antes de que lleguen las grandes masas.
Para leer el artículo completo haz click aquí
http://blogtravesias.wordpress.com/2010/02/11/y-si-otra-vez-paris/
Esta entrada fue posteada el Jueves, Febrero 11th, 2010 at 12:28 pm ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

















