La Europa desconocida (I)

El sábado pasado volví a Lille, a la isla como dicen muchos, tras haber descubierto una cara diferente de nuestro continente. Francia, Alemania, Italia, Inglaterra, e incluso nuestra España deprimida, sólo reflejan una parte de la realidad europea. No todo es tan bonito, ni tan caro, ni tan desarrollado. Entre los veintisiete vecinos de esta gran comunidad llamada Unión Europea hay muchas más historias de las que conocemos. Descubrir Praga y, especialmente, Budapest me ha pemitido palpar esa Europa que, hasta ahora, me resultaba desconocida.

La capital checa es mucho más turística y quizá por ello impresiona menos. Impresiona por su belleza pero no por su nivel de desarrollo. Es una ciudad pequeña que posee algo mágico. Su plaza vieja impregnada de historia me encantó y es que una visita guiada, por mucho frío que haga, siempre consigue que uno se acerque a lo que le rodea con otra mirada. David, que así se llamaba el Erasmus que había decidido no volver a Guadalajara para contar a otros los secretos de Praga, nos fue guiando por los recovecos de la ciudad y de su historia. Impagables, aparte de la plaza, la torre de la pólvora y la vista de Malastrana desde el otro lado de la villa, desde la sede de las SS nazis. También me impresionó, ya en la otra orilla, la catedral y la iglesia de san Nicolás.

Y como hay que hacer caso al refranero con aquello de “donde fueres, haz lo que vieres”, uno no puede abandonar Praga sin haber tomado gulash. Un plato típicamente checo, a medio camino entre el guiso y la sopa, que de momento nadie se ha apropiado. Es perfecto para recuperar la energía robada por un paseo a diez grados bajo cero. Aunque quien necesite más para animarse, también puede acercarse a Bed, un bar muy divertido en plena plaza vieja. Durante el happy hour se puede beber cualquiera de sus cocktails tumbado en una cama por mil coronas, cuatro míseros euros al cambio. Y es que menos Starbucks, cosas del capitalismo, todo es bastante barato. Hasta las multas por no comprar billete de metro resultan poca cosa comparadas con los precios de nuestra Europa.

Budapest y sus anécdotas lo dejo para mañana…

Esta entrada fue escrita originalmente en:                
http://unerasmusenlille.wordpress.com/2010/02/16/la-europa-desconocida-i/

Esta entrada fue posteada el Martes, Febrero 16th, 2010 at 11:15 am ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

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