N’awlins
Llevamos ya un largo recorrido, hemos visitado un montón de ciudades, pueblos y paisajes. Muchas de los sitios a los que hemos ido, probablemente serán lugares, que pese a ser interesantes o bonitos, no tendremos pensado volver. Aunque es verdad que la vida da muchas vueltas y nunca se sabe en que circunstancias nos encontraremos o dónde estaremos en un futuro. Como vamos un poco a la carrera en esta vida de turista que llevamos, siempre nos quedan cosas que hacer, momentos que sentir. Es difícil conocer algo bien en tres o cuatro noches de hotel, pero hay a veces que una estancia te llega al alma al cien por cien.
De todas las ciudades visitadas hasta ahora durante nuestra aventura americana, Nueva Orleans es a la que seguro volvería sin pensármelo dos veces. Nos ha enamorado, fuimos con la idea de que era un sitio muy especial, por su historia, por su mezcolanza de culturas, la música en directo, su excelente comida, etc… pero hasta que no recorres sus calles y sientes su ambiente, no te das cuenta del enorme encanto que tiene. Es difícil de transmitir la pasión con la que uno vive las cosas, aunque lo intente en este blog.
Nuestro primer paseo por la ciudad fue realmente mágico, llegar a Canal Street, con sus palmeras y tranvías mientras escuchas el eco de la música en cada calle es un momento inolvidable. Experiencia que se acrecentó al adentrarnos por el barrio francés. Nos metimos por la calle Real, a la hora en que la ciudad ha terminado su desayuno y los músicos callejeros ocupan su lugar, caminábamos despacio, sintiendo al respirar su clima subtropical, mirando atónitos sus fachadas de diferentes colores y sus espectaculares balcones de hierro forjado. Definitivamente estábamos dando el paseo más agradable desde nuestra llegada a América.
Entonces llegamos junto a los músicos callejeros de Nueva Orleáns, tocando ese Jazz característico que se hace en la ciudad. Dicen que aquí nació el Jazz a principios del siglo XX, otros comentan que es algo exagerado tal afirmación, pero lo que si parece claro es que la ciudad tuvo una enorme influencia en el desarrollo del mismo. Me senté en el suelo, delante justo de la banda, dos estupendos bailarines danzaban al compás, saqué mi cámara y grabé esos cuatro increíbles minutos para la posteridad.
PD: “N’awlins” es como pronuncian los lugareños New Orleans.
http://linoleo.wordpress.com/2010/04/11/nawlins/
Esta entrada fue posteada el Domingo, Abril 11th, 2010 at 10:26 am ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.



















