Viajar – Olivenza, Portugal dentro de nuestras fronteras
Por Félix Maocho
11/5/2010
Este espacio propone destinos que siendo singulares no son masivos. Olivenza es el resultado de las extrañas relaciones que siempre hemos llevado con Portugal, un país al que deberíamos de estar profundamente unidos, pero con el que hemos vivido espalda contra espalda, cundo no mos hemos peleado entre nosotros.
La última de esas peleas, la Guerra de las Naranjas, supuso la única modificación de la frontera de Portugal desde la firma en del Tratado de Alcañices en el siglo XIII, motivo por el cual los enclaves de Olivenza y Villareal pasaron a depender de España en 1801.
Olivenza pasó a soberanía española al ser conquistada durante la Guerra de las Naranjas y posteriormente formalizada la anexión el 6 de junio de 1801 mediante el correspondiente Tratado de Badajoz. La Guerra de las Narajas surge como consecuencia de la alianza militar francoespañola del primer Tratado de San Ildefonso, firmado entre España a lasazón gobernada por Gogoy y Francia dominada por Napoleón.
En 1801, Napoleón exige a Portugal a que rompa su alianza con Inglaterra y cierre sus puertos a los barcos ingleses además de arrastrar a la España de Godoy a declarar la guerra a Portugal
La campaña militar dura tan solo dieciocho días, entre mayo y junio de 1801. El ejército español ocupa docena y media de poblaciones portuguesas, Arronches, Castelo de Vide, Campo Maior, Portalegre, Olivenza , Juromenha y otras con mínima resistencia. La paz se firma en Badajoz el 6 de junio (Tratado de Badajoz), devolviéndo España todas las ciudades conquistadas excepto los territorios al oeste del Rio Guadiana, con lo que Olivenza y Villarreal, que eran un viejo contencioso fronterizo entre los dos países queda en territorio español.
Con ello la línea divisoria entre España y Portugal se fija en aquella zona en el cauce del río Guadiana. Recibe el nombre de Guerra de las Naranjas debido al ramo de naranjas que Godoy envió a la reina María Luisa cuando sitiaba la ciudad de Elvas.
Olivenza es una obstinada reivindicación portuguesa, que si bien cedió la plaza de Olivenza sin disparar en su defensa un solo tiro, ha exigido su devolución bajo todos los regímenes políticos habidos en uno y otro lado de la frontera. El grito ¡Olivença é nossa!, es el clamor mas arraigado de la nación hermana.
Es para los portugueses el equivalente a Gibraltar para los españoles, una insignificancia desde el punto de vista territorial, pero un de trauma en el orgullo nacional, que mantiene abierta una herida con el paía hermano, al que los españoles deberíamos de una forma un otra encontrar una salida si deverdad queremos hermanarnos con nuestro país vecino..
El caso es que por los avatares de la historia uma ciudad portuguesa quedo situada dentro de la frontera española. Han pasado doscientos años y el rastro de Portugal permanece aun indeleble en esta ciudad, Queda el escudo de Portugal en su ayuntamiento y en su castillos, en el estilo manuelino de varios de sus edificios y en los azulejos que cubren las fachadas de sus templos. Por todo ello Olivenza es un enclave único a l que merece que dediquemos al menos un fin de semana.
Este video hecho por portugueses mos ehseñará un poco lo que es Olivenza y lo e representa aún para ls portugueses
Mi recomendación es que nos alojemos en el Hotel Palacio de Arteaga una antigua mansión cuya última gran remodelación se llevo a cabo en el Modernismo de principio de siglo XX y que ha sido restaurado y remodelado guardando la belleza original. Este hotel- Aunque el hotel tiene cuatro estrellas el precio de las habitaciones es muy moderado como en general lo son los precios de la hosteleria en Badajoz, tanto en lo referente a hospedajes como en restauración y bares.
La planta del Palacio de Arteaga responde a la tradicional de las grandes mansiones de esta zona, una vivienda construida a los lados del eje de un pasillo central con un patio central cubierto de cristal que da luz a dos galerías donde desembocan la mayoría de las habitaciones. Compone el hotel un reducido número de grandes habitaciones con baño y un conjunto de salones independientes que pueden ser utilizados como comedores privados o salas de convenciones.
Este hotel esta avalado por la organización de hoteles con encanto Rusticae que agrupa más de 200 pequeños hoteles de tamaño reducido y con decoración mimada, concebidos para dar experiencias únicas a quien además de magníficos hoteles, busca una carga añadida de cultura, historia y geografía. Yo aconsejo consultar en esta organización a la hora de planificar donde se va a dormir en nuestras excursiones
Para comer podéis hacerlo en el propio hotel a unos precios razonablemente moderados o en cualquiera de los bares del pueblo que suelen tener magnificas tapas. Nosotros una cena la hicimos en el hotel, a un precio realmente bajo tomando unas cervezas com diversas tapas, entre las que destacaba unas croquetas de jamón magnificas, mientras que la comida comimos en un bar que hay enfrente del Ayuntamiento, que lamento mo recordar el nombre unas raciones de bacalo dorado (8€) y otra de carne con tomate (8€) inmensas hasta el punto que el propio camarero mos recomendó mo pedir mas de dos raciones para tres personas.
Olivenza anteriormente siempre fue un enclave militar, por tal motivo el monumeto mas llamativo de su ciudad es una inmensa torre del Homenaje a la que se asciende hasta la parte superior por una sucesión de rampas que bordean el interior de la torre dejando en el centro tres salas abovedadas de gran belleza. La torre está en la esquina de un patio de armas rodeado de edificaciones adosadas a la muralla que hoy contienen un interesante museo etnográfico donde encontraremos diversas salas orientadas cada una de ellas a mostrar ambientes como el de una tienda de comestibles, una fragua, una barbería, la consulta del médico etc. que nos presentan como era la vida en un pueblo a inicios del siglo XX.
Otros monumentos sumamente interesantes son sus iglesias decoradas hasta el techo con los característicos azulejos azules que adornan con frecuencia las iglesias portuguesas. Es de especial interés la parroquia de la Magdalena de arquitectura gótica manuelina, un gótico tardío singularizado por su carácter decorativo y naturalista, donde no faltan elementos marineros.
En su exterior llaman la atención las falsas almenas, pináculos, gárgolas, puertas laterales y la puerta principal, atribuida a Nicolás de Chanterenne. de origen francés que realizó en Portugal importantes trabajos como la puerta del monasterio de los Jerónimos de Lisboa o un retablo de mármol en el Palacio da Pena de Sintra.
Otras iglesias de altísimo interés son la capilla de la Casa de la Misericordia y la iglesia de Santamaría del Castillo.
Otro monumento que no se debe de dejar de ver es el palacio de los Duques de Cadaval, con una bella y sobria fachada de dos plantas. En la que destaca: la puerta principal en estilo manuelino y otra a su derecha, adovelada. En la fachada hay una lápida en mármol, con el escudo portugués flanqueado por la esfera armilar, símbolo de las conquistas ultramarinas, y las armas de Olivenza. En la parte superior destacan los vanos enrejados y un balcón corrido.
Esta puerta manuelina se ha convertido en el símbolo identificativo de la ciudad. Contiene todos los elementos característicos del estilo portugués por excelencia, decoración profusa a través del recurso al elemento vegetal; arco polilobulado de influencia árabe; esferas armilares como símbolo de las conquistas ultramarinas y remate con la Cruz de Cristo.
Actualmente el Palacio de los Duques de Cadaval aloja el ayuntamiento de Olivenza y en la actual Sala de Plenos, se puede ver en su pared de fondo la muralla medieval y una bóveda imitando nervaduras, así como los escudos de sus claves, con las armas de Portugal y de Cadaval. Todo el centro histórico de Olivenza estaba en su tiempo rodeado de murallas defensivas de las que se conservan algunos lienzos y los torreones que protegían diferentes determinadas puestas de la ciudad.
Por último hay otro lugar que aconsejo que se visite, pues si bien no tiene los años que otros monumentos de la ciudad conserva con esmero tradiciones que quizá procedan de cuando Olivenza no era ni española ni portuguesa sino musulmana. Me refiero a la pastelería Casa Fuentes que conserva las mejor tradición de la pasteleria árabe basada en los frutos secos y el huevo.
Su máxima especialidad tiene el nombre de Técula Mécula y que resulta difícil de describir, es una especie de turrón de yema cuyo principales componentes fueran la yema de huevo, la almendra molida y el azúcar, pero a esos componentes se añade manteca de cerdo. Se consigue así un riquísimo, dulce untoso, del que solo se puede tomar pequeñas porciónes, pues es terriblemente denso, por lo que cortes la porción que te cortes, siempre te costará trabajo acabarlo.
Digo esto, porque la venden en forma de tartas mas o menos grandes y puede caer em la tentación de comprar una tarta, pero no debemos hacerlo, sino conformarnos con comprar dos o tres cuñas de la misma tarta que venden por separado, con eso es suficiente para comer como postre una familia normal.
De desear otros dulces mas ligeros, encontrarás pastas y pasteles de todo tipo que fundamentalmente tiene por protagonista la almendra, Tambien tiene curiosas frutos confitados almíbar muy poco corrientes como pequeñas berenjenas y otros productos de la huerta que yo no había probado nunca tambien hay los mas conocidos higos envueltos en chocolate.
Considero que la visita a Olivenza no está completa sin una visita a este establecimiento.
Felix Maocho
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Esta entrada fue posteada el Martes, Mayo 11th, 2010 at 4:01 am ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

















