Viajar - Los barrancos de Abanilla
Por Félix Maocho
6/7/2010
Los Barrancos de Abanilla son un asombroso paisaje corroído por la erosión, en el que con un mínimo de imaginación nos sentirnos pisando un paisaje lunar. Esta es una excursión que no aconsejo para esto calurosos días de verano, pero si para realizar en próximo otoño, o en el invierno, pues el clima que se van a encontrar será templado en las épocas frías y la lluvia será un una extraña casualidad.
Quien nos siga, sabe que el propósito de esta sección es divulgar sitios situados en la península Ibérica. Por tanto, al alcance de una excursión de un fin de semana en coche, para los residentes en la península.
Buscamos sitios que tengan algún tipo de encanto o rareza especial, que les haga merecedores del viaje y que además, sean poco o nada divulgados, por dos motivos:
Que para sitios de primera línea, como La Alambra o Toledo, se encuentran en la web magníficas guías de turismo, con las que yo no puedo, ni pretendo, competir, y porque esos sitios punteros, tiene hoy un turismo masificado, y a mi personalmente, cada día me molestan más las colas y los barullos, y en cambio valoro más el lujo de poder ver algún lugar, solo, sin prisa y sin agobios.
Por otra parte, que con frecuencia, con complicidad de las autoridades y en su lógico y lícito afán de extraer el máximo beneficio del turismo de las riquezas naturales o artísticas de un lugar, la industria turística que se monta alrededor de esos sitios, es tan desaforada e intrusiva, que llegan a degradarlos hasta transformarlos en una especie de Parques Temáticos, que serán justificables económicamente, y posiblemente no dañan e incluso puede que protejan el motivo turístico, pero son para mi especialmente desagradables, por lo que no recomiendo a nadie que acuda a esos sitios de primera calidad turística, salvo que lo hagan fuera de la temporada turística y en días laborables.
A los Barrancos de Abanilla puede ir en cualquier puente, puse raro será que se cruce con otro turista pues es uno de los sitios más desolados de España. Situado a 28 Km. de Murcia en la zona nororiental se encuentra el término municipal de Abanilla. Se han sumado dos factores una dura climatología y un suelo en el que hay rocas y tierras de diferente naturaleza y resistencia a la erosión, lo que ha originado su peculiar morfología, son y una muestra de los “bad-lands”, paisajes de tinte desértico, formado por laberinto de pliegues y cárcavas que originan formas abarrancadas o “artesas invertidas”..
Encontramos por tanto un gran contraste entre zonas llanas, ocupados por tierras de labor que se están en su mayoría abandonando por su escaso rendimiento. La antigua población de estos parajes, casi emigrada en su totalidad, habitaba generalmente en casas cueva, que algunos aun mantienen en su poder, pero que con frecuencia se están poblando por jubilados británicos que están creando en aquella zona aislada una curiosa comunidad.
Nos encontramos dos de ellos que se dedicaban, con ayuda de una pequeña excavadora a replantar almendros en una tierra de cultivo abandonadas que habían comprado por cuatro perras.
Vivian allí cerca en casas cuevas a las que se había añadido como es habitual en la zona un porche de obra de forma que las frescas habitaciones excavadas en el terreno se complementan con otro espacio que las hace más ámplias. Aunque en la fotografía quizá no destaque, la vivienda que mostramos esta excavada en la pared que se ve a la espalda de la edificación siendo lo que se ve edificado sobre todo terrazas abiertas y porches de la casa.
Quizá se vea mas claro en esta otra fotografía de una cueva que está siendo rehabilitada.
Esta comunidad de jubilados ocupa una extensísima área pero tiene su cuartel general en lo más profundo de los barrancos, en el Partidor una curiosos poblado para quienes trabajan en las canteras de mármol que hay por la zona, y que prácticamente vive de ser el punto de contacto de estos modernos eremitas extranjeros.
Allí estuvimos tomando una copa conversando con el dueño. En un curioso poblado que aun vive de otra industria la extracción de mármol rojo, que debe ser de mucha calidad, pues me contaron que el pueblo esta en decadencia, porque antes se trataban los bloques piedra arrancados de la montaña, para cortarlos en formas comerciales, como planchas o plaquetas, pero que hoy resultaba más barato mandar en containers los bloques de piedra a China y luego comercializar la piedra cortada que les devolvían desde allí. Vamos, una tontería más de esas a que nos está llevando este extraño mercado globalizado.
Como recuerdo de la actividad del pueblo hay un modestísimo museo al aire libre, que no es más que un cercado con maquinaria en desuso cedida por las canteras. Un modesto rótulo escrito a pincel indica:
MUSEO DEL MÁRMOL
En honor a los hombres que lo trabajaron
Maquinaria donada por las empresas
Hnos. Beltrán . Rojo Levante
Mármoles Peñamora SA – Coralito y Marfil
Mármoles Francisco – Segura Marfil
Historia de nuestras canteras
De vuelta de las Barrancas descubrimos otra cosa sumamente curiosa.. Las ramblas y barrancos descarnados desprovistos casi de vegetación, todo ese territorio desértico actúa como un embudo para recoger las escasas lluvias que caen en la región que son canalizadas en un pequeño regato que iniciado por los romanos y mantenido por los musulmanes sigue trasladando por rústicos acueductos y todo tipo de construcciones hidráulicas hacia una zona donde esta enclavada como duro contraste la refrescante huerta de Abanilla. De los múltiples lugares que recorre el canal he escogido un acueducto de cierto tamaño y una canalización en altura, obras que he escogido un amplio acueducto y un largo canal en la cima de un muro.
Ni una ni otra obra son un prodigio de ingeniería, pero lo que llama la atención es el inmenso esfuerzo que de siempre ha hecho esta región para aprovechar los más mínimos recursos hídricos, ruego que se fijen el tamaño que no llega a un palmo que tiene el canal que llevará ese preciado líquido a unas huertas. ¿Cómo es posible que se dijera que el trasvase del Ebro era para despilfarrar el agua reglando campos de golf? ¿Alguien me puede enseñar en Zaragoza una obra semejante pera aprovechar una cantidad tan mínima de agua?
Finalmente llegamos al propio pueblo de Abanilla y comimos en una antigua Posada Casa Pepe, que conserva aun la estructura de la antigua posada que fue, un amplio zaguán da paso las caballerías a un patio, que hoy se encuentra cubierto con un emparrado, donde estaban las cuadras hoy transformadas en cocinas, mientras que a derecha se entra en un comedor dominado por una amplia chimenea y a la izquierda se sube a unas cuantas habitaciones.
Las habitaciones y son modestas pero parecen cómodas, no lo puedo asegurar pues no dormí e ellas. De la cocina doy fe que merece la pena así como de la simpatía de los dueños que me permitieron fotografiar libremente todo el recinto.
Los precios son moderados y la cocina basada en la cocina tradicional nurciana con uso abundante de los productos de su huerta, me parecio sabrosa y abundante,.
El pueblo tiene varios edificios dignos de verse, el más curiosos es un edificio que era donde se recaudaban los impuestos, la Casa de la Encomienda que era la vivienda del Comendador de la Orden de Calatrava que tenía el encargo de recaudar los tributos y a la vez era Pósito, de los granos que se recaudaban como impuestos,
Por ese motivo, es casi una caja fuerte sin ventanas en la planta inferior para evitar el asalto de bandoleros y abierta por tanto a un patio interior. Solo se conserva la gruesa fachada del edificio pues en la última restauración se transformo en un centro cultural y desaparecieron los pocos vestigios que quedaban de los antiguos graneros.
Vinos solos por fuera una casa muy curiosa que se llama la Casa Cabrera, una casa solariega del siglo XVIII que presenta un artístico escudo familiar, de inspiración rococó y la iglesia parroquial de un barroco contenido de buena pinta pero ya no los visitamos con detalle. Tiene tambien perfectamente restaurados unos lavaderos públicos que te llevan a la época en el que no se había inventado la lavadora.
En la plaza hay un monumento a las fiestas de moros y cristianos. A mi modo de ver es la forma ideal de recordar el pasado, estar orgulloso de quienes hicieron del pueblo lo que és y hermanar tan dispares personajes en un simulacro de lucha en el que los vencidos, los marca inexorablemente el libro de historia, pero que pasados los años una derrota de la que no queda n ni el menor orgullo por parte de los vencedores ni resquemor por parte de vencidos pues en una mismas familias hay personas de uno y otro bando, y todos saben perfectamente que las diferencias duran lo que duran las fiestas, pues al día siguiente, todos, moros y cristianos lucharán por hacer prosperar un poco más a todo el pueblo y sus habitantes.
Aun hay otra cosa que visitar en Anamilla que nosostros ya no tuvimos tiempo de ver que es un palmeral del que nos hablaron bien, pero que no tuvimos oportunidad de ver Las zonas con mayor densidad son las de “La Huerta”, franja del rio Chícamo entre la pedanía de Mahoya y la carretera Abanilla-Fortuna, la zona de “El Salado”, un amplio palmeral formado por individuos distanciados entre si y por agrupaciones de palmeras no muy densas, o la zona del “Río Don Pedro”, paraje también de las márgenes del Río Chícamo.
Felix Maocho
Web de Interés Ayuntamiento de Abanilla Visiatndo Abanilla
Otros post de Viajar
http://felixmaocho.wordpress.com/2010/07/06/viajar-los-barrancos-de-abanilla/
Esta entrada fue posteada el Martes, Julio 6th, 2010 at 7:33 am ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

















