III Conversación: Inocencia.

Donde esta la inocencia?

En que parte del viaje lo habré perdido?

Hace dos semanas me encontré a una ardilla llamada Josie, inocente y hermosa; me senté un rato a darle de comer nueces, llegaron las 2, 3 de la mañana.

Hablamos de muchas cosas, me enseño las luciernagas y los arboles escondidos, yo le enseñé el camino de la fuente del alimento que le estaba dando, pues era amistad, y seguidamente le pregunte si quería viajar conmigo a ver una obra que quedaba a 2 horas de camino y muy emocionada la ardilla, aceptó. Entre afirmaciones y negaciones, acordamos al día siguiente, que la semana siguiente, a las 5:00pm nos juntábamos para platicar y poder emprender el viaje, un viaje corto hacia una tierra conocida. Al finalizar nuestra plática debo admitir que mi corazón se emocionó.

La primera y última obra que fui a ver acompañado fue de una ardilla llamada Jaceline fue hace 3 años, eso lo contare a su tiempo, un fracaso por cierto.

Acordamos de juntarnos al día siguiente a las 9:00pm en el portón donde Josie habitaba para poder platicar. Al día siguiente, sin un minuto mas y sin un minuto menos, estaba en el punto de reunión. El tiempo paso a transcurrir: 9:00pm 10:00pm 11:00pm 12:00pm y apareció.

“Ella estaba tan emocionada por haber encontrado la fuente de su alimento, que se le olvido nuestra reunión por completo.”

Aparte me mostró el obsequio que le habían dado: Una invitación con el Rey de esta ciudad.

Le agradecí a la ardilla por haberme acompañado la noche anterior a platicar, y me fui. Imaginad si fuese una persona! Mi corazón hubiese sido desgarrado. Cabe mencionar que mi corazón no guardo rencor por ella.

Su actitud empezó a cambiar y cada vez que intentaba hablarle, me ignoraba. Al 3er día le pregunte si tenía tiempo para hablar con ella, y ella respondió con estas palabras :No mucho, porque? En ese momento comprendí que había algo distinto en ella, le pregunté sobre el viaje que teníamos programado, y ella en ese momento lo canceló. Yo ya había comprado un asiento extra para que fuese mas cómoda en el viaje.

Entonces me dijo que vendiera el asiento, pues ese dinero podría serme más útil, como comprar comida. El día del viaje le mentí, le dije que lo había vendido y que no había problema. Lo tiré. Como todo príncipe, acepté su decisión, cerré mi bolsa de nueces y continué mi viaje.

Lo que nunca supo fue que yo era un príncipe y la invitación que le obsequiaron era un obsequio de mi Padre. Yo se la regalé.

En ese momento comprendí la 4ta lección: Ella puede decir si, y en cualquier momento cambiarlo sin importar tu decisión.

Esta entrada fue escrita originalmente en:                
http://principesolitario.wordpress.com/2010/07/30/iii-conversacion-inocencia/

Esta entrada fue posteada el Viernes, Julio 30th, 2010 at 9:43 am ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

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