Wellington, capital cultural


Si Auckland es el centro de negocios y mayor núcleo de población (concentrando un tercio de la población total de Nueva Zelanda), Wellington, ademas de ser la capital del país, se erige como núcleo artístico.

De paseo por la ciudad nos rodean edificios de arquitectura más clásica, no abundan los rascacielos. La ciudad se sitúa a una de las orillas de la bahía Te Whanganui-a-Tara (impresionantes las vistas desde el mirador de Mount Victoria), aunque el frente marítimo tiene mas aspecto de puerto que de plaza, sacando las cuatro palmeras y refugio artificial al estilo de la playa artificial de Brisbane en Australia, aunque esa si que tenia todo el aspecto de resort hotelero de acceso gratuito.


Siguiendo el camino junto al agua, llegamos a la plaza cívica, donde aun queda algún reducto del movimiento occupy, compartiendo espacio con un mercadillo de la agrupación de gays y lesbianas coronado por una tarima donde un chico y dos chicas de estrafalario peinado bailan locamente al son de la música. todavía es mediodía, pero es que en Wellington la calle esta animada a todas horas. Los bares, que a menudo ofrecen música en directo, tienen altavoces en el exterior enfocados a la calle dotándola de aquella alegría que tanto me enganchaba al pasear por Bata o Malabo (GE) o en Higuey (RD).

En la misma plaza, al fondo, encontramos la oficina de información turística. Creo que uno de los factores que mas evidencia el alto grado de preparación turística de Nueva Zelanda es precisamente que puedes encontrar uno de estos llamados iSite en cualquier ciudad o pueblo de ambas islas, por pequeño que sea. después de los encuentros con gente que conocí en otras paradas de mi viaje, creo que los iSite son lo mas recurrente de mi ruta. En Wellington, para no variar, encontré a una pareja de catalanes que conocí durante la preciosa aunque nublada ruta de trecking por el parque volcánico de Tongariro (nos encontramos en el Museo Te Papa, de entrada gratuita… ya sabéis que esa palabra es sinónimo de asistencia obligatoria para un rata ahorrador como yo).

Se pone el sol y las calles empiezan a llenarse, todavía mas. En varias esquinas encontramos artistas tocando música, muchos de ellos de procedencia isleña (Samoa y Fiji, entre otras, aportan la mayoría de población negra a Wellington, donde parece mas presente que en Auckland). Mas tarde, pasada la medianoche, decenas de jóvenes con algún que otro grado de mas de alcohol se les unirán creando espontaneas salas de baile urbanas. Los que hayan tenido suerte, habrán disfrutado del bocadillo de butifarra que unos jóvenes repartían de forma gratuita como reclamo de la iglesia a la que pertenecen. Hay bastante gente religiosa y bondadosa en este país. Me acorde de un señor que en Rotorua me acerco al centro de la ciudad en su coche y me paseo por varios hostels que el conocía para dejarme en el que yo escogiera; al bajarme me dio una pequeña postal donde predicaba una frase cristiana que podríamos adoptar aquellos que creemos en el karma: “Da siempre lo mejor de ti y deja que Dios te de lo mejor de el.”

De vuelta al hostel, otra de esas imágenes que te hacen reflexionar. Un portal de una iglesis lleno de flores, recordatorios en la pared, velas, fotografías, dibujos… “We will miss you, Beni”. Ben era el mendigo que habitaba aquel escalón desde hacia anos y que se había ganado la simpatía de todo el vecindario hasta que la semana pasada se despidió del mundo en el que intentaba sobrevivir.

Antes de abandonar Wellington, aun me quedaría tiempo para conocer a gente super simpática en el hostel, todos ellos de ruta al sur, al igual que mi amigo argentino, al que me encontré por enésima vez en este viaje, esta vez en un Mc Donalds. Empiezo a estar asustado… me persigue?

La verdad es que empiezo a necesitar energía latina. La vida nocturna aquí es demasiado diferente a lo que estoy acostumbrado, la gente merece mucho la pena, pero la imagen de Sudamérica asoma ya muy cercana… En una semana, nos vemos en Chile!!

Os dejo con una imagen de los lagos de esmeralda del Tongariro Crossing. Una experiencia maravillosa que compartí con una chica inglesa, un chico holandés, y un tiempo de perros. En flickr y facebook tenéis alguna que otra foto mas :) Y de nuevo, perdón por la falta de acentos y enhes.

Esta entrada fue escrita originalmente en:                
http://diezalo.wordpress.com/2012/01/23/wellington-capital-cultural/

Esta entrada fue posteada el Lunes, Enero 23rd, 2012 at 5:59 pm ,registrada en ofertas para viajar, viajar. Puedes seguir los comentarios a traves del RSS 2.0 feed. Puedes ESCRIBIR UNA RESPUESTA, or trackback desde tu propio site.

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