Bendiciones.

¿En qué consiste la suerte?

Historia Real.

Un día, en tiempos de la guerra en El Salvador, una  pequeña  familia vivía feliz y tranquila en un pueblo de El Salvador. Un hombre trabajador fue buscado por las fuerzas armadas  y él  intentaba esconderse para que no lo encontraran. Lamentablemente, en su movida corrió a la casa del vecino la cual se encontraba vacía para proteger su identidad un momento.

Los de la fuerza armada saqueaban la casa, se llevaron unas cosas de la casa, y se llevaron a los chicos que estaban en la casa. Los amarraron y los sacaron. Cuando él volvió a la casa, su esposa le dijo que se fuera de ahí, que no volviera por el momento. Pero le comentó que se habían llevado a los chicos y a su hermano.

Al paso del tiempo, cuando él volvió le hicieron el comentario que habían asesinado a su hermano en la emboscada que ellos hicieron. Tristemente, tuvo que volver a su casa, con la noticia su corazón se partió en pedazos porque obviamente extrañaría  a su hermanito.

Rehizo su vida, continuó trabajando, construía casas, servía en su familia y tuvo la grandiosa idea de construir su propia casa. Alguien llegó y le dijo que se iría para Estados Unidos a perseguir el sueño americano, le preguntó si quería irse con él, y claro, él aceptó.

Consiguió a alguien más para que terminara una parte de la casa que faltaba, la cual era el baño, para entonces habló con su esposa la situación y ella le dijo “si tu quieres, vete” Y se fue.

En aquellos días, que ya estaba en proceso de terminarse todo lo de la guerra,  se fue a Estados Unidos en breves días obtuvo su residencia y trabajó casi durante 7 años.

En esta experiencia, él logró ser independiente, aprendió a cocinar, a limpiar, a hacerse de sus cosas. Luego, se aburrió de la vida de “allá” y volvió a su país natal. Lo que comenta, al igual que muchas personas alrededor del mundo, es que  Estados Unidos no es un lugar para vivir debido a la forma de vida agitada y “workaholic” que se lleva.

Pues ahora, tiene una gran familia. Hijos que se fueron al “norte” para mejorar la vida. Hijos que se quedaron para mantener el cuido  familiar, una esposa tranquila y amorosa.

Esa fue la breve experiencia.

No saben qué bonito es que otras personas compartan contigo la vida que tuvieron, cómo lucharon por sus sueños, el objetivo que “sin querer” los llevó a ello.

Y dijo que la suerte no existe,  se trata de  “solo es de estar en el momento preciso, a la hora precisa. Tomar la decisión y arriesgarte. Porque ahí es donde encontrás el valor para  ser mejor persona y sin querer te encontrás que tu sueño luego se ha  hecho realidad”

Sabias palabras.

Dios le bendiga a él y su familia entera.

Gracias por la bendición que me fue dada al viajar y conocerle.

Una maravillosa bendición.

creer-en-dios

This entry was posted in ofertas para viajar, viajar. Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *