¿Cómo nos financiamos?

Una de las preguntas que más nos hacen en persona y por redes sociales es cómo hacemos para vivir viajando.

Muchos piensan que andamos despreocupados, gastando sin pensar, porque alguna persona que nos quiere mucho y tiene mucha plata, nos paga todo. Y acá viene la parte en que tendría que decir “ojalá”, pero la verdad es que no es así y tampoco nos gustaría que así fuera.

Obvio que es lindo viajar sin preocupaciones, pero creemos que eso es para cuando uno anda de vacaciones. Cuando viajar es una elección de vida, se siente más lindo ganarse el día a día.

En nuestro caso, el viaje comenzó a tomar forma como un año y medio antes de concretarlo. Somos periodistas y en ese momento los dos teníamos buenos trabajos. También teníamos los gastos comunes (alquiler, luz, gas, comida), pero, sin embargo, ya empezamos a ahorrar. Sabiendo que lo íbamos a necesitar después, muchas veces no hacíamos gastos que teníamos ganas, sólo pensando en el futuro.

Antes de salir, vendimos muchísimas cosas (incluido un auto, sillón y más).

Arrancamos con nuestros ahorros. Con eso recorrimos tranquilos Bolivia y Perú. Esos países fueron para nosotros como una especie de vacaciones. En Ecuador nos cayó la ficha de que si no empezábamos a movernos, no llegaríamos mucho mas lejos.

Fue así que empezamos a hacer voluntariados. Para quienes no saben, esta manera de trabajar consiste en realizar distintas tareas en hoteles o hostels a cambio de hospedaje y, a veces, comida o algunas cosas más.

En nuestro caso, empezamos con tanta buena suerte, que el primer voluntariado que hicimos consistía en 8hs de trabajo a cambio de hospedaje, desayuno, plata para el almuerzo y una paga quincenal de 100 USD (en la vida diaria no parece mucho, pero viajando y sin tener nada de gastos, se convierte automáticamente en ahorro).instagramcapture_14df6e2c-5d11-4822-bfa5-87efc91616bd-copiar

Mientras hacíamos eso, teníamos nuestra cámara fotográfica (que en Colombia nos robaron) y nos pidieron unas fotos de una nena para participar en una campaña publicitaria. Nunca habíamos hecho algo así, pero con la garra del viajero, aceptamos. Hasta ahí lo hacíamos como un favor. Pero salió un trabajo tan lindo que nos pagaron (en USD) y además nos regalaron una super comida. (Cuando viajen, van a comprobar que todo fluye).

Ecuador nos dio nuestros primeros ingresos y nos permitió seguir avanzando tranquilos. Volvimos a hacer otro voluntariado en Quito que era sólo a cambio de hospedaje. Pero enseguida conseguimos algunos USD haciendo horas extras.

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Trabajamos en un lugar alegre y colorido

Nos fuimos de este país y a los pocos kilómetros de entrar en Colombia conseguimos otro: 5 hs de limpieza a cambio de hospedaje. En este solo aguantamos una semana porque el calor nos derretía y nos estábamos aburriendo un poco (si, hasta nos damos el lujo de no hacer lo que no nos gusta mucho)

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El equipo de trabajo en Cali

Mientras recorrimos Colombia, antes de perder nuestra cámara, conseguimos muchas cosas a cambio de publicidad y fotos de lugares. Hicimos cosas soñadas que nunca hubiéramos incluido en nuestro viaje por falta de presupuesto, a cambio de hacer algo tan lindo como sacar fotos. Volar en parapente fue una de ellas

Estábamos apenas descubriendo el inmenso potencial de nuestra cámara de fotos para conseguir ingresos, cuando nos asaltaron y se la llevaron para venderla seguramente por menos de la mitad de lo que vale. Ahí nos golpearon. Ya lo contamos varias veces, pero es que realmente eso nos sopapeó.

Estábamos en la costa colombiana y decidimos acelerar el paso y salir del país antes de que nos generará mas gastos. Pero antes debíamos pasar por Cartagena de Indias, una parada de las más caras, pero que teníamos ganas de hacer desde antes de salir de Argentina.

Como todo en el viaje fluye, llegamos allí y, sin buscarlo, nos ofrecieron un voluntariado. Ese lugar no sólo nos sirvió para ahorrar, si no que recargó nuestras pilas al 100%. El asalto quedó atrás, y salimos rumbo a Panamá llenos de energía.

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Algunos de los responsables de nuestra alegría

Panamá, otro destino caro, en USD. Teníamos sólo 20 días en el país, en los cuales no pensábamos movernos mucho, porque habíamos tenido que sacar un boleto (obligadamente, para poder entrar al país), que constatara que no nos íbamos a quedar en Panamá.

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Listos para la fiesta en el barco!

Nuestro bus salía de la capital, asique nos íbamos a quedar cerquita de ahí, para no generar tantos gastos de transporte. Tuvimos la suerte de conocer a Albert y su familia, y a Jasnay, que nos ayudaron muchísimo brindándonos hospedaje.

Y como ya contamos en otro post, la gran ayuda que nos dio Albert no sólo fue esa. Si no que además, a través, de su hermana nos consiguió trabajo en una fiesta en un barco. Poquitos días en Panamá, pero super productivos y cargados de hermosos recuerdos.

img-20161224-wa0014-copiarNuestro salto de Costa Rica a México fue una bocanada de aire fresco. Descontando la importancia de encontrarnos con nuestros seres queridos (porque de eso no trata este post), en Playa del Carmen teníamos hospedaje, mucha comida (sin escatimar nada), auto y hasta piscina! Si, de repente, nos sacamos el traje de mochileros, y tuvimos unas vacaciones dentro de nuestro viaje.

Estabamos demasiado cómodos y felices cuando decidimos emprender la aventura otra vez. Con un voluntariado asegurado, nos fuimos a Mahahual: 6 hs de trabajo a cambio de hospedaje, desayuno, almuerzo y la playa más bonita que conocimos hasta el momento.

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El equipazo de Mahahual

Es así que, gracias a los voluntariados, las fiestas, y en su momento las fotos, logramos tener ingresos que nos permiten seguir avanzando.

Usamos mucho couchsurfing, viajamos mucho a dedo, comemos en los mercados, y si toca pagar algo, siempre elegimos lo más barato. Pero casi no hemos pasado hambre (hasta nos dimos el lujo de engordar… aunque eso es más bien gracias a que no nos alimentamos saludable, sino barato), y casi siempre tuvimos un techo.

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Las terminales fueron nuestro techo por varias horas

Damos prioridad a lo que queremos pagar para conocer (si fuéramos a todos los lugares pagando precio de extranjero, no llegábamos ni a Perú). No contratamos tour. No compramos recuerdos (más bien, los llevamos con nosotros en forma de experiencia, aprendizaje y nuevos amigos)._dsc0867-copiar

Así hacemos nosotros, pero en el viaje hemos visto de todo. El viajero se las ingenia de mil formas para poder sostener la vida que eligió.

Hemos visto gente que viaja con nada de plata. Que vive el día a día y lo pasa bien: artesanías, blog de viajes, clases de algo, comida, dibujos, fotos, malabares, mozos, músicos… todo es válido y se hace con gusto cuando la recompensa es poder vivir haciendo lo que uno quiere!

Ojalá este post les sirva a los potenciales viajeros para motivarse, para darse cuenta que no hay que tener mucha plata para poder hacerlo, y que viajando todo fluye (comprobado empíricamente por nosotros).

Queremos también saber cómo hacen uds y que ideas tienen para nosotros que todavía nos queda mucha ruta por delante!