El Rastro de Madrid: Pasa un domingo diferente

Pedro Almodóvar, Blasco Ibáñez y Joaquín Sabina no lo dudaron ni un segundo, a través de sus creaciones inmortalizaron una de las costumbres más autóctonas de los madrileños: ir de compras a El Rastro. En este lugar donde todo se vende y se compra y donde sobreviven las raíces más castizas de Madrid.

Salir con las manos vacías, algo imposible

Los orígenes de El Rastro se remontan al medievo, cuando la zona fue conquistada por las pequeñas fábricas de cuero que atrajeron a un ejército de tejedores, zapateros y sastres. Entonces las personas de desplazaban hasta aquí para encontrar los mejores precios. En pocos años surgió un comercio floreciente que aún hoy se mantiene vivo.

Cada domingo y también durante los días festivos se revive una atmósfera diferente: las inmediaciones de la Plaza de Cascorro se ven asaltadas por un montón de personas que intentan poner en práctica el arte del regateo. A las nueve de la mañana, más de mil vendedores ambulantes comienzan a exponer sus productos pero es al mediodía cuando El Rastro alcanza su máximo esplendor. Entonces los precios descienden y los compradores aprovechan para cerrar sus tratos.

Paralelo a la calle principal, nos encontramos con los orígenes del rastro, el mercado de segunda mano podrás encontrar absolutamente de todo: desde cuadros antiguos hasta uniformes de soldados, radios que ya no se fabrican, los primeros tebeos, una vajilla del siglo pasado o un doblón de oro. No obstante, la ropa vintage y la bisutería son los protagonistas absolutos. También existen algunas calles temáticas, como la de San Cayetano, donde podrás encontrar reproducciones de obras de arte clásicas y cuadros originales.

Para que no pases hambre

Entre una montaña de objetos y otra encontrarás a los barquilleros, una de las figuras más típicas de Madrid. Es prácticamente imposible visitar El Rastro y no degustar sus deliciosos barquillos que te permitirán reponer fuerzas para proseguir con las compras. Cuando estés exhausto, podrás dedicarte a otra actividad casi tan placentera como las compras mismas: detenerte en alguna de las tascas o bares aledaños para degustar unas gambas al ajillo, las patatas bravas y los míticos caracoles a la madrileña.

Como punto final, debes saber que alrededor de esta zona existen varios hoteles pero como el ambiente suele ser bastante confuso, muchos escogen alojarse en otros hoteles en Madrid  más cercanos al centro y trasladarse hasta aquí solo para vivir durante algunas horas la cara más tradicional de la ciudad.

Foto: cosasdemadrid.es

Amaral en Concierto | 30 de junio de 2012

amaral

amaral

Amaral es sin duda un grupo para todos los públicos, ya que ha logrado calar en todas las generaciones e impresionar a los críticos más exigentes. Cada trabajo melódico, pasional, desgarrador … nos deja con la boca abierta porque Amaral nunca dejará de sorprendernos.

Después de agotar las entradas para todos los conciertos de la primera parte de la gira de presentación de “Hacia Lo Salvaje”, empiezan a anunciarse las nuevas fechas para 2012.

DONDE: Coliseum de La Coruña

CUANDO: 3o de junio a las 22.30

CUANTO: anticipada 23 € | Taquilla 25 €

COMPRAR: anticipada en taquilla central de plaza Ourense | Día del concierto en el Coliseum | Online: servinova

La lectura de clásicos

En su día comenté ya algo sobre la lectura, o mejor dicho sobre cómo encararla de forma indolora. También he sacado el tema del tiempo, de la noción de progreso y derivados. Mezclar ambas era algo que tarde o temprano tenía que terminar pasándome por la cabeza, y aunque hablando de la lectura ya había dicho algo del tiempo, ahora pretendo ser más explícito, centrándome en la lectura de clásicos de la literatura.

La relación, entonces, se encuentra en el hecho de que su lectura es capaz de sacarnos de la progresión del tiempo, siempre que se sepa atender a la corriente que sopla en el interior de la obra que tengamos entre manos. Inmersos en lo que en ella se contiene, que puede hablar a cualquier persona en tanto que socializada, la sucesión temporal queda fuera y nosotros permanecemos atrapados en una remisión a un sentido común. Por mucho que lo que se esté leyendo sea una novela histórica, las páginas nos acercan a toda época y a ninguna, y según lo que he podido decir en otro momento, este podría ser el carácter festivo del clásico literario. Su temporalidad es la repetición de un acogimiento de sentido a medida que sus lectores se suceden.

Esto también se aplicaría a aquel que escribe una obra literaria, porque si bien actúa libremente, lo hace dentro del marco de su cultura, haciendo que el viento que antes aludía corra de nuevo por esas recién escritas páginas, “con la cara lavada”, con visos renovados.

Al respecto de todo ello, me gusta la forma en que Italo Calvino comenta que toda lectura de un clásico es una relectura, en tanto que podemos haberlo leído hace algo de tiempo, en tanto que lo hemos leído indirectamente (algo así sucede con el Quijote, del cual muchos somos lectores pasivos), o en tanto que nos lo han leído. Hay libros con una enorme estela, mucho se dice y escribe acerca de ellos (algo que enoja al propio libro), y mucho han conseguido que se escriba a partir de ellos, y hasta el momento en que uno no los recorre, se recibe una cantidad de información que se crea la ilusión de la lectura.

Pero la relectura tiene un sentido más que se acomoda mejor a lo que iba diciendo. En tanto que pertenecientes a una comunidad, volvemos a acoger, una vez más, el mismo libro sin que sea el mismo, por ser nosotros diferentes, pero sin que su contenido varíe propiamente. Es la lectura la que muda la piel, la que con el tiempo cambia de ropajes, como si de un actor inmortal se tratase y que como tal, tendría que estar constantemente renovando vestuario para representar las mismas funciones. Se lee algo que ha permanecido ahí, y con lo que nosotros nos reconocemos como constructores de ello mismo.

Por eso la lectura de un clásico requiere respeto. La lectura desinteresada que Calvino alude en su texto es crucial, aunque difícil de definir. No se piense que podemos vaciarnos para poder acoger la obra, no, eso no tiene sentido alguno. Nos constituyen toda una serie de prejuicios, por continuar con Gadamer, y debemos dejarlos lo más al margen que nos sea posible, sin que ello sea plenamente realizable. Dejar hablar al libro sin aventurarse a juzgarlo o filtrarlo. Solo si practicamos el autolvido, algo que ya he comentado muchas veces, se podrá conectar con la comunidad de sentido que en la obra reside.

Pero hay que tener en cuenta que ello solo se produce por ser, ese nosotros que lee la obra, habitantes de un presente concreto que a su vez está atravesado, por ejemplo desde el momento en que somos eso, lectores, por corrientes de otras épocas. Podemos leer porque se nos ha educado para ello, para comprender aquello que leemos.

Pero este tema es todo un barrizal, así que las últimas líneas mejor que se entiendan como un esbozo. Por ello, para terminar, solo me gustaría destacar el carácter antiprogresista de la lectura de clásicos. No se avanza con la lectura de una obra así, no sirve para nada en absoluto. Y lo más triste de todo es que al igual que aquél que se marcha de viaje a un lugar exótico, tengamos que acabar adjudicando a la lectura la tarea de rescatarnos del agobio de la cotidianidad, que la usemos de reposo. Así ni se lee, ni nada.

Bienvenido Dario Pereda-Tineo / Welcome Dario Pereda-Tineo

Ayer fuimos a Gainesville a conocer a nuestro sobrino recien nacido, Dario Pereda-Tineo.  Ademas de conocer a su nuevo primo, Alejandro jugo con su primo Daniel y los dos se dieron un chapuzon en la piscina.   Nosotros tuvimos la suerte de comernos un sancocho de gallina bien sabroso cortesia de la Sra. Isabel (mama de Silvana) Aqui les pongo foto  de la visita.

Yesterday we went to Gainevsville to meet our new nephew Dario Pereda-Tineo.  Besides meeting his new cousing, Alejandro played with his cosin Daniel and both played in the pool.  We were fortunate to eat a Venezuelan Style chicken Soup (Sanchocho) prepared by Mrs. Isabel (Silvana’s mother)  Here are some pictures from the visit.

Click to view slideshow.